Bienvenidos a esta reflexión titulada «De la efímera fama de los muertos ilustres y lo que debemos aprender al respecto». En un mundo obsesionado con la celebridad y el reconocimiento, a veces olvidamos que incluso las más grandes estrellas finalmente se apagan en la noche del tiempo. Acompáñanos a desentreñar las enseñanzas que debería dejarnos la muerte de las celebridades en nuestra época.
La única certeza de los muertos ilustres, la muerte
En general no hay certezas con estos famosos difuntos. La velocidad aproximada es de 1 o 2 grandes al mes, aunque a veces puedan ser 3 o 4. En promedio se podría hablar de 30 grandes personalidades de diversos ámbitos que nos abandonan cada año, pero no hay un número exacto. Parafraseando un poco a J.L. Borges lo único seguro es que el incesante y vasto universo se irá apartando de ellos en una serie infinita de cambios, mientras, nosotros quedaremos con la incertidumbre de si el mundo seguirá siendo el mismo sin ellos.

La muerte siempre tiene la primicia
Aunque no se sabe quién será el próximo, cada mes las redacciones hacen apuestas. La edad y los padecimientos son factores a considerar, también si hay algún antecedente o condición. Los medios se dedican a redactar remembranzas y esquelas con anticipación, incluso planean y realizan homenajes póstumos por adelantado. Todo sea por la primicia, por alcanzar más relevancia, views y engagement. Y es que nadie recuerda a Buzz Aldrin, ¿todavía vive el segundo hombre que pisó la luna?
Hay casos en los que con tal de dar primero la noticia, los periodistas intentan ganarle a la muerte y terminan matando a algún famoso, para después tener que salir a disculparse por el malentendido.

Esto termina siendo tan absurdo que en algunos casos, la muerte de algunas celebridades es tan anticipada que para poder morir de verdad, tienen que morir antes muchas veces.
La tragedia vende más
Siempre puede haber un imprevisto. Nada parece más trágico que la repentina muerte de un joven y talentoso artista o el suicidio del famoso que parecía tener una vida perfecta. Accidentes, asesinatos y suicidios desatan la especulación. Entre menos información haya al respecto mayores serán las teorías de la conspiración. Hay muertes que logran que la fama del difunto aumente, al grado de convertirlo en leyenda.

Si eres famoso tu funeral será una pasarela
Los famosos desfilan como si se tratara de la alfombra roja de una película, mientras los reporteros buscan entrevistas y declaraciones y los fotógrafos acechan en busca de los momentos más emotivos.
Se rinde tributo, coronas y arreglos de flores compiten junto al ataud por notoriedad. En las sillas hay otra competencia por ver quien llora mejor. Los coetáneos del recién finado se miran con desconfianza, ¿quién será el último en sobrevivir? ¿Quién será el vencedor de este juego llamado vida? Mientras, los más jóvenes rinden tributo al muerto con una selfie o un live con lágrimas incluidas.
Los pecados de los muertos ilustres serán recordados en redes sociales
Sus nombres se vuelven trending topic durante unos instantes del día. Sus fotos y videos inundan muros y timelines. Por supuesto, los memes no pueden faltar, ¿acaso hay algo que nos haga sentir más vivos que desafiar a la muerte riéndonos de ella?
Salen miles de expertos de ocasión a hablar de su impacto y de su gran obra, de las drogas que consumieron y del abuso sexual que sufrióeron o inflingieron, y por último del gran vacío que dejan con su partida, todo con el propósito de impregnarse del aroma del fallecidos y la solemnidad de la muerte para ganar unos cuantos likes, dos o tres seguidores y quizá un segundo de atención.
La vida después de la muerte existe, si eres celebridad
Muchos de estos geniales difuntos tenían tiempo sin figurar, la enfermedad o el escándalo los habían postrado, mientras otros habían sido olvidados sin ningún motivo. De algún modo ya estaban bajo tierra, su muerte solo es un pretexto para desenterrarlos y que las nuevas generaciones los conozcan, aunque primero hay que sacudir el polvo y sanitizarlos de la incorrección política para hacerlos asépticos e impolutos. Con su muerte aumentarán las vistas de sus videos en YouTube, la escucha de sus canciones en Spotify y la venta y descarga de sus libros.

Por último habrá que hacer una repartición de los bienes de los muertos ilustres, sin testamento de por medio. Será un duelo ¿Quién será el heredero? ¿ Alguno de los nuevos actores, pensadores, músicos, deportistas o políticos está a su nivel? ¿O será el turno de algún youtuber o influencer de TikTok?¿Quién será ahora la flamante voz de nuestro tiempo?

Carlos:
Muchas felicidades!!!
Tu forma de escribir un tanto fuerte y apegada a la realidad.
Me encanta como lo vas llevando a uno poco a poco , con la imaginación.
Muchas gracias por leer y tu punto de vista. Un abrazo.
Excelente análisis, que después de muertos total silencio, excepto los que para alguien significa leyenda, status, dinero o remordimiento
¡Muchas gracias por la lectura, Enedina! Saludos.