En 2023 encontré caos y encanto en igual medida. Desde la euforia de conciertos hasta el desencanto laboral, este año fue una montaña rusa. ¿Descubrí el sentido de la vida? ¡Obvio, no! Pero lo paseado nadie me lo quita.
En 2023 encontré caos y encanto en igual medida. Desde la euforia de conciertos hasta el desencanto laboral, este año fue una montaña rusa. ¿Descubrí el sentido de la vida? ¡Obvio, no! Pero lo paseado nadie me lo quita.